El fin de la historia

Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado y el mar ya no existía más. Y yo, Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de parte de Dios, ataviada como una esposa hermoseada para su esposo. Apocalipsis 21:1-2

Al acercarnos al fin de la historia de este mundo, las profecías que se relacionan con los últimos días exigen especialmente nuestro estudio. El último libro del Nuevo Testamento está lleno de verdades que necesitamos entender. ¿Confiarías en un gobernante que estuviera dispuesto a morir por ti? ¿Te sería más fácil confiar en un presidente que cuando iniciara una guerra, enviara también a su hijo o hija al frente de batalla? ¿O confiarías en un presidente que hace totalmente lo contrario? El Dios que gobierna el universo estuvo dispuesto a dar a su hijo para rescatar al mundo de sus pecados. Podemos no entender lo que pasa en el universo, podemos no entender lo que Dios hace, podemos no entender por qué hay tanto sufrimiento. Pero Apocalipsis nos dice que Dios solucionó el problema gracias a la crucifixión de Cristo. Es el punto de partida para que comencemos a entender el gobierno de Dios. La crucifixión demostró que Dios tenía el derecho a gobernar. Básicamente hay dos maneras de gobernar este mundo. Por derecho o por la fuerza. Muchos dictadores como Adolf Hitler y Sadam Husein gobernaron por la fuerza. Ellos decían “Yo tengo el poder. Puedo hacer que todos me sigan. Tengo suficiente fuerza para obligarlos a hacer lo que yo quiera”. Ese es un modo de mandar. Si Dios gobernara así, tendríamos razones para temer. Pero Apocalipsis nos enseña que Dios gobierna diferente, y eso nos debe entusiasmar. Porque ese gobierno, tal como señala el libro de Daniel 2:44 “ es el reino ( gobierno) que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo…y éste permanecerá para siempre” ¿Cómo gobierna Dios?

Y cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, Señor, y glorificará tu nombre?, pues solo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado. Apocalipsis 15:3-4

En el capítulo 15 de Apocalipsis, se reconoce finalmente que las acciones de Dios están en plena armonía con su Ley y su carácter, que es en definitiva lo que está en juego en el conflicto cósmico. Al final de la historia, Dios será proclamado como aquel que es justo e hizo lo correcto. Dios gobierna porque es justo. Permite que sucedan solamente aquellas cosas que a la larga serán de mayor beneficio para el universo, para el bien de todos los involucrados. El apóstol Juan la culminación de la batalla entre el bien y el mal , vayamos al texto de

Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea…Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio. Apocalipsis 19:11,14 ,16

Los principales temas tratados en el Apocalipsis son:

1.-Jesucristo, quien aparece en muchas formas simbólicas.

2.- Dios. En el Apocalipsis, Dios es el primero y el último, el Todopoderoso que se sienta en su trono celestial.

3.- El Santuario celestial. A los que estudiamos este libro se nos recuerda que Dios el Padre, Cristo y el Espíritu Santo controlan la historia de la tierra desde su posición estratégica en el Santuario celestial.

4.- La cruz y el evangelio. La muerte, la resurrección y la ascensión de Cristo son el telón de fondo indispensable para las visiones simbólicas del libro. Es con la sangre del Cordero que se lavan nuestros pecados y recibimos poder para vencer las tentaciones. La victoria en el tiempo del fin es mediante Jesús y sólo por él.

5.- La iglesia de Cristo. La iglesia es uno de los puntos principales de la atención de Dios en la tierra.

6.- El fin del mundo.

El libro describe un gran conflicto universal entre el bien y el mal, entre Dios y Satanás. El mensaje de este libro es que Dios sigue controlando el futuro. Cuando nosotros tratamos de controlar el futuro, lo enredamos todo. Si Satanás pudiera controlar el futuro, lo usaría para destruirnos, si el azar controlara el futuro, la vida no tendría sentido; pero el Apocalipsis enseña que el futuro está en manos de quien nos ama y desea nuestro bien.

¿Cómo se describe uno de los momentos más felices de la historia del universo?

Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, que menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Apocalipsis 12: 10-11

Una señora agnóstica preguntó : ¿Cómo puede el mensaje de la Biblia resolver los problemas de este mundo injusto? La pregunta de esa señora no es correcta. El evangelio no resuelve los problemas. Lo que hace es enseñar a los seres humanos a avanzar con esperanza en medio de ellos. ¿Quiere decir que seguirán su curso las contradicciones del mundo incoherente en que vivimos? Mientras Jesús no vuelva, así será. Y por eso la salvación no tendría mucho sentido sin el regreso de Cristo y el establecimiento de un mundo nuevo. La gran noticia que menciona el libro de Apocalipsis, la encontramos en:

“He aquí que viene con las nubes: Todo ojo le verá, y los que lo traspasaron y todos los linajes de la tierra se lamentarán por causa de él. Sí, amén”.Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Apocalipsis 1:7-8

El gran problema del ser humano es que el mundo inmediato en que vive no le permite ver el futuro. El ser humano vive como si esta vida fuera todo. Es incapaz de proyectarse más allá de la muerte o de las cosas que puede tocar, y cuando lo hace se pierde en una densa nube de filosofías e ideas humanas que no tienen fundamento en la Biblia, el único manual de supervivencia y felicidad que Dios nos dio. El apóstol Pedro fue claro cuando afirmó: “Os ruego como a extranjeros y peregrinos” Nuestro hogar no está en esta Tierra. Sólo somos viajeros que vamos rumbo a un mundo mejor. Lo que determina nuestra entrada en ese reino maravilloso que el Señor Jesús finalmente establecerá, dependerá únicamente de la aceptación que hagamos ahora de la salvación gratuita que él ofrece. Hoy es el día de la preparación. Tu puedes poner en las manos de Jesús todos los sueños destruidos, tus planes arruinados por el tiempo, tu cuerpo lacerado por el dolor, tu tristeza causada por extrañar a ese ser querido que murió. Pero puedes tener la seguridad de que el fin de todo sufrimiento está cerca. ¿Por qué podemos pensar que tenemos Dios tiene para sus hijos un futuro con esperanza? Leamos

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas pasaron. El que estaba sentado en el trono dijo: “Yo hago nuevas todas las cosas”…Y me dijo: Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tiene sed, le daré gratuitamente de la fuente del agua de vida. El vencedor heredará todas las cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo. Apocalipsis 21:4-7

A quienes eligen seguir a Dios, él les da una maravillosa seguridad acerca de su futuro. A través de las edades, los cristianos han memorizado las palabras del Salmo 91, fortaleciéndose con las promesas contenidas en ese hermoso canto. Las buenas nuevas de la Biblia nos dicen que si bien habrá acontecimientos difíciles que rodearán la historia final de esta tierra, alrededor de aquellos que se mantengan leales a Dios, serán objeto de su cuidado especial. Él enviará a sus ángeles para que mantengan protegidos a los fieles. ¿Quiénes serán los valientes héroes calificados para entonar el cántico de victoria?

Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Apocalipsis 14:12

Satanás, entre el bien y el mal, se centrará en la lealtad. Dios prueba a las personas para ver si lo aman lo suficiente como para permanecer leales a él. En el Edén la prueba de lealtad fue un árbol que estaba en el medio del jardín. Para los tres amigos de Daniel la prueba de lealtad se centró en el segundo mandamiento, que prohíbe la adoración de imágenes. Y en la última generación, la prueba de lealtad a Dios se centrará en el cuarto mandamiento, el día de reposo en sábado. La humanidad al final del tiempo se dividirá en dos grupos: los que obedientes a la Ley de Dios y los desobedientes. En otras palabras, los que son desleales y los que son fieles a Dios. Toda persona viva está en un bando o en el otro. Y luego que cada uno haya tomado su decisión final e irrevocable, Apocalipsis 14:10 indica que la ira de Dios, será derramada pura. Hasta ese momento el Señor ha estado apelando insistentemente a los pobladores de la tierra, advirtiéndoles acerca de las trágicas consecuencias que sufrirán si eligen ignorar su misericordia. Pero muchos rechazarán esa misericordia, y entonces descubrirán dolorosamente que su decisión tiene consecuencias trágicas. Sin embargo, ¿qué sucede con el pueblo de Dios durante este período de calamidades tan diferente de cualquier otra crisis de la historia humana? La Biblia nos asegura que los hijos de Dios no solo permanecerán con vida, sino que su gracia los protegerá. Mientras las plagas finales caen en esta tierra, los salvos serán protegidos. El pueblo de Dios pasará por esta gran prueba y saldrá triunfante.

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