La claridad de la Escritura

Por sí mismo, el Antiguo Testamento es un libro inconcluso. Promete muchas cosas, pero termina más bien con un gemido que con una explosión. Como evidencia podemos mencionar que no existe alguna religión importante en el mundo que se base únicamente en el Antiguo Testamento. Las tres grandes religiones que se han fundamentado en el Antiguo Testamento, han descubierto que es necesario un complemento. Para el judaísmo, esa expansión se puede encontrar en las tradiciones de los rabinos. Para el islamismo, esa expansión se encuentra en el Corán. Para el cristianismo, esa expansión se encuentra en el Nuevo Testamento. Todos los que la utilizan están de acuerdo en que la Biblia hebrea en sí no está completa. El Nuevo Testamento no es una distorsión del Antiguo, sino que revela su intención definitiva del Salvador prometido y profetizado. Para los creyentes, la Biblia es un libro inspirado que nos trae la Palabra de Dios. ¿Cuál es el propósito de Dios al entregarnos sus instrucciones?

Salmo 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.

Un lìder de la Iglesia Católica, John A. O ́Brien, compara la Biblia con la Constitución de Estados Unidos. Según él, la Biblia y la Constitución necesitan un intérprete autoritativo: “Así como los padres fundadores de nuestro país establecieron la Suprema Corte para interpretar con autoridad la Constitución para todos los ciudadanos, Jesucristo estableció la Iglesia Católica para que interpretara con autoridad infalible todas sus enseñanzas, para toda la humanidad” La idea anterior supone que la persona promedio no puede interpretar la Biblia responsablemente. Un peligro adicional de esta perspectiva es que anima a los creyentes a dejar de escuchar personalmente la voz de Dios en la Biblia, en favor de las decisiones de una institución de la iglesia. ¿Debería esta responsabilidad personal transferirse a terceras personas? ¿A quién nombró Jesús como nuestro Consejero?

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir.

¿Obra el Espíritu Santo únicamente por medio de instituciones de la iglesia, o pueden todos los creyentes conectarse con Dios directamente mediante su Palabra? Para expresar la pregunta en otras palabras: ¿Los autores de la Biblia dirigieron sus escritos exclusivamente a los líderes del pueblo de Dios, o apelan a los corazones y las conciencias de cada individuo en el pueblo de Dios? En Salmos 1:2 dice que el hombre dichoso es aquel que se deleita en el la Ley del Señor, y día y noche medita en ella. No dice que el hombre dichoso escuche a los líderes religiosos; más bien, medita directamente en los contenidos de la Biblia. La apelación de los escritores del Antiguo Testamento contenía un fuerte elemento personal. No podían esconderse detrás de las decisiones de sus líderes. El llamado de Dios exigía una respuesta y una responsabilidad personales. En el Nuevo Testamento, Jesús también dirigió su mensaje al pueblo, que consideró como “ovejas que no tienen pastor”.

Cristo animó a todos a pedir una oportunidad abierta de conocer a Dios personalmente. ¿Qué invitación hizo Jesús para llegar a conocerle?

Juan 7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.

La confrontación con Jesús y sus palabras de vida conlleva una decisión personal de fe o incredulidad. Tal decisión se forma bajo la influencia del Espíritu Santo. La fe en Jesucristo es, pues, más que una conclusión de la mente; también implica una convicción del corazón bajo la acción del Espíritu Santo. Aunque Cristo viene a nosotros mediante la Biblia, también viene con el Espíritu Santo. En conclusión, el propio testimonio de la Biblia es que no es un libro para las élites, sino para todo el mundo. Todo el mundo es llamado a leer y entender, cada quién es responsable de lo que aprende y cómo practica lo aprendido. ¿Cuál es el resultado del estudio de la Biblia?

Salmo 119:130 La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los sencillos.

No basta con reconocer la Biblia como autoridad divina, para comprender su mensaje divino. El mero hecho de apelar a palabras aisladas como un “escrito está” con el fin de dar autoridad a una doctrina de la iglesia o tradición, puede ser una ilusión engañosa. Un ejemplo significativo de la vida de Jesús puede ilustrarnos el uso adecuado e impropio de las Sagradas Escrituras…Luego de ser bautizado, el Espíritu lo llevó al desierto para que Satanás lo tentara. El diablo llevó a Cristo hasta el sitio más alto del Templo y lo desafió: “Si eres Hijo de Dios, lánzate hacia abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará alrededor de ti, y también en sus manos te sostendrán , para que no tropieces con piedra alguna” (Mat 4:5; Salmos 91:11,12) ¿Ese uso del Salmo 91 como texto de prueba ( “porque escrito está”) fue apropiado, o más bien fue una mala interpretación? Si esa referencia al Salmo 91 fue incorrecta, entonces, ¿cómo debe determinarse el significado correcto? La respuesta es: al respetar el contexto del pacto en los Salmos. Como se puede ver, al apelar Satanás al “escrito está”, había desconectado la promesa de Dios de su pacto de gracia, y por lo tanto, usó la promesa específica fuera de contexto. Satanás no invitó a Jesús a ejercer la fe en la promesa de Dios, sino que lo tentaba a la presunción, una falsificación de la fe en las promesas. Jesús conocía el hecho de que la Biblia presenta la conexión correcta: las bendiciones de Dios están condicionadas a la obediencia. Jesús recurrió a Deuteronomio para contrarrestar efectivamente el abuso de Satanás a la promesa de Dios en el Salmo 91. En su contexto general la Biblia se interpreta a sí misma. ¿Cómo presenta la Biblia la conexión entre obediencia y bendición divina?

Juan 14:23 Le contestó Jesús:- El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos vivienda con él.

Proverbios 10:17 NVI El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.

Para Jesús, la vida eterna no se encuentra en las Escrituras en sí, sino en la persona de él: “De cierto, de cierto les digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, sino que ha pasado de muerte a vida” (Jn 5:24) El objetivo de las Escrituras es llevar a la gente a Jesús. Con la llave correcta, la Biblia es lo suficientemente clara como para que cualquier lector pueda encontrar salvación en sus páginas. La gran estructura de la Biblia se concentra en la relación de Dios con la raza humana. La interpretaciòn de la Biblia presupone un espíritu de humildad e incluye la convicción de que la Biblia debe ser accesible tanto para los educados como para los no educados. La Biblia no fue dada solamente a los eruditos de la iglesia, sino más bien a “todos los santos” como lo dice Efesios 3:16-19. “A fin de que arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad, y la altura , y de conocer el amor de Cristo…”

Comments

comments

Show Buttons
Hide Buttons
Scroll Up