La voz de Elías hoy

Mateo 17:11-13 “A decir verdad, Elías vendrá primero y restaurará todas las cosas. Pero yo les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del hombre padecerá a manos de ellos”. Al escuchar esto, los discípulos comprendieron que les estaba hablando de Juan el Bautista.

Juan el Bautista era un misterio para los líderes judíos. Los sacerdotes inclusive le preguntaron: ¿Eres Elías?. Pero Juan respondió: “No lo soy” (Jn 1:21). El tiempo en que apareció en la historia de la redención indica que la “voz de Elías” serviría como una señal específica de que la venida del Salvador estaba cerca. ¿Cómo intentó Juan el Bautista preparar a Israel para encontrarse con su Mesías? Llamando al pueblo a que recuperara la experiencia religiosa de sus “padres”. Juan trató de “restaurar” la relación de redención de Israel con Dios. Por lo tanto, no fue un innovador sino un reformador y restaurador. ¿Cuál fue el resultado de esa gran reforma espiritual?

Mateo 3:5,6 Acudía a él Jerusalén, toda Judea y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.

Juan el Bautista llamó a un sincero arrepentimiento y compromiso de caminar en los caminos de Dios. Como resultado, muchos confesaron sus pecados antes de bautizarse. ¿Por qué llamó Jesús a Juan el “Elías” de su tiempo? Para entender esta interpretación, debemos regresar a la historia del primer Elías y su misión divina. Los elementos fundamentales del ministerio de Elías pueden considerarse desde tres puntos de vista en la historia de Israel: 1. Elías fue enviado en un momento en que Israel estaba en apostasía (rebeldía) religiosa y moral. 2. Elías fue el encargado de llamar a Israel a regresar a su pacto con Dios. 3. El llamado de Elías a favor de una reforma en el monte Carmelo provocó una renovación del pacto de Israel con el Redentor. La misión de Elías fue llamar a Israel a abandonar la apostasía y regresar al pacto con el Señor. En la historia del Antiguo Testamento, ¿Cómo se desarrolló el encuentro entre el impío (desobediente) rey Acab cuando vió a Elías?

1 Reyes 18:16,17 Entonces Abdías fue a encontrarse con ( el rey) Acab, le dio aviso, y Acab fue a encontrarse con Elías. Cuando lo vio, le dijo:- ¿Eres tú el que perturbas a Israel? El respondió: – Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, al abandonar los mandamientos de Jehová y seguir a los baales.

El profeta Elías identificó la naturaleza de la apostasía de Israel: el abandono de los mandamientos de Dios y la verdadera adoración. Elías fue enviado a restaurar el conocimiento de Israel del Creador y promover una caminata salvadora con Dios. Elías llamó a todo Israel, incluídos a los 450 profetas de Baal y los 400 profetas de Asera, a reunirse con él en el monte Carmelo. Y les formuló la siguiente pregunta:

1 Reyes 18:21 Entonces, Elías acercándose a todo el pueblo dijo: – ¿Hasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.

Elías a continuación desafió a cada bando a preparar un altar con un toro como sacrificio. Cada bando invocaría el nombre de su deidad: “El Dios que responda y envíe fuego sobre el altar, que sea reconocido como el verdadero (vr 24). Pero los gritos a Baal resultaron infructuosas. Cuando llegó el turno a Elías, primero se “puso a arreglar el altar del Señor, que estaba en ruinas” (vr 30-32). Utilizó doce piedras para representar la unidad de las doce tribuos de Israel. Tres veces vertió agua sobre el altar. Luego dio un paso adelante y oró al Señor, pidiendo la respuesta de Dios, para que todos reconocieran “que tú, Señor, eres Dios, y que tú harás que su corazón vuelva a ti” (vr 37) En respuesta, “cayó fuego de parte del Señor y consumió el toro que allí se ofrecía, y la leña, y las piedras, y hasta el polvo”. ¿Cuál fue la respuesta del pueblo ante la asombrosa respuesta de Dios?

1 Reyes 18:39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: “! Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!”

La misión de Elías podría considerarse no solamente como un tipo de Juan el Bautista, sino también como el prototipo del “Elías” al final de los tiempos. La historia de la redención de Israel establece el modelo para la consumación futura. Los cuatro Evangelios nos dicen cómo Juan el Bautista presentó el mensaje de preparación para la primera venida del Mesías. Apocalipsis, por el contrario, presenta los tres ángeles que entregan el último llamado del cielo a la gente lista para el regreso de Cristo en gloria. La misión de los tres ángeles no es anunciar un nuevo súper evagelio, sino restaurar el evangelio eterno en su pureza perfecta y su poder redentor. Los mensajes de los tres ángeles que encontramos en Apocalipsis 14:6-12 cumplen la función del Elías del tiempo del fin que llama a regresar a la fe de la Biblia. El propósito de este llamado es crear un pueblo también llamado remanente que espere ansiosamente “la bendita esperanza y la gloriosa manifestación de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”. (Tito 2:13) La buena noticia del Apocalipsis es que Dios volverá a preservar un pueblo fiel, tal como “preservó” a 7000 israelitas fieles en los días primer Elías. (1 Rey 19:18) Este último remanente se representa en Apocalipsis como 144 mil verdaderos israelitas que han vencido, y están con el Cordero de Dios… Como hemos estudiado hasta este punto, esta representación del remanente fiel de Israel lleva a la profecía a una gloriosa consumación. Juan el Baustista ( el segundo Elías) usó las figuras proféticas de Joel e Isaías para resaltar tan solemne acontecimiento.

Joel 3:14 Multitudes, multitudes están en el valle de la decisión porque está cercano el día del Señor en el valle de la decisión.

Isaías 63:1 ¿Quién es ése que llega desde Bosrá, la capital del reino de Edom, con las ropas teñidas de rojo? ¿Quién es ése que está tan bien vestido y avanza con una fuerza terrible?- Soy yo, el Dios de Israel, el que anuncia la victoria y tiene poder para salvar.

La Reforma protestante que inició en el siglo XVI,tuvo su origen en las críticas y propuestas con las que diversos religiosos, pensadores y políticos europeos buscaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia católica, además de negar la jurisdicción del papa sobre toda la cristiandad. Sin embargo, cabe señalar que la Reforma protestante fue en gran medida un fenómeno europeo y pronto se distrajo por disputas internas y la adopción de credos. El crecimiento en el conocimiento y la práctica de la verdad del evangelio se detuvo. Al parecer, la Reforma protestante no fue el último Elías de la profecía bíblica. Aun es necesaria una reforma en todo el mundo y una restauración del evangelio en su plenitud. Esta renovadora predicación completará le Reforma de Lutero, y será fiel a “la fe que una vez fue dada a los santos” ( Judas 3) La Biblia cristiana contiene dos testigos o testimonios o testamentos en una historia continua de la salvación. La restauración del evangelio se apresurará en una crisis final de fe: “La hora de prueba, la cual vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a cuantos habitan en la tierra” (Apoc 3:10) Podemos reconocer en la voz del tercer ángel de Apocalipsis 14:9, el último llamado de Dios para elegir a quién serviremos, a quién pertenece nuestra lealtad personal. La voz de Elías tiene la intención de restaurar la verdadera adoración, y así preparar a un pueblo para encontrarse con su Dios y Salvador con una conciencia lista.

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