Magnifica Renovación

MagnificaRenovacion

Así hermanos, por la tierna misericordia de Dios, os ruego que presentéis vuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto espiritual. Y no os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestro entendimiento, para que podáis comprobar cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:1,2

Todos tenemos grandes propósitos en la vida, ninguna persona puede decir que vive sin propósitos, puesto que si fuera así entonces su vida no tendría mucho sentido. Cada vez que comenzamos un año también trazamos propósitos o metas las cuales anhelamos cumplir en dicho año. Lastimosamente muchos de nosotros nos llenamos de propósitos, pero como nuestro ánimo es fluctuante rara vez conseguimos todos los propósitos que nos hemos trazado ya que en el camino nos dejamos vencer por los obstáculos que se nos presentan. Es hora de vencer todo aquello que no nos está permitiendo alcanzar nuestros propósitos, pero para esto debes de saber que fuiste creado y llamado con un propósito, el cual con el transcurrir del tiempo iras entendiendo si te dejas guiar por la mano Poderosa de nuestro Señor y Salvador.

¿Qué invitación hacia el cuidado de nuestro cuerpo se nos hace en la Palabra de Dios?

Pero en una casa grande, no solo hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro. Unos son para uso noble, otros, para uso común. Así, si alguno se limpia de estas cosas, será una vasija de uso noble, santificada, útil para el Señor, dispuesta para toda buena obra. 2 Timoteo 2:20,21 

Existen muchas supersticiones que se relacionan con el año nuevo. En algunos lugares es común encontrar cosas viejas tiradas a la calle el primer día de enero, debido a la creencia de que hay que tirar lo viejo para dar lugar a lo nuevo. También hay personas que sacan sus maletas para darles una vuelta por la cuadra, pues creen que esto les garantizará un viaje en el año entrante. Existen muchas otras supersticiones. Por ejemplo, hay personas que van de compras para tener la alacena llena el primer día del año. Creen que esto les garantiza la prosperidad durante todo el año. También hay quienes abren todas las puertas de la casa a la medianoche para que el año viejo pueda salir. Otros tratan de hacer mucho ruido, pensando que esto espantará a los malos espíritus para que no puedan ejercer una influencia negativa sobre el nuevo año. Pero como creyentes en Dios, sabemos que el diablo no huye por el ruido, sino por la oración y la resistencia espiritual. Sabemos que la prosperidad viene de Dios, no del día en que hacemos las compras. Nuestra confianza debe de estar puesta en Él para el año nuevo.

En lugar de enfocarnos en tradiciones y supersticiones, nuestra atención debe de estar puesta en otra cosa. En realidad, lo más importante en la vida es estar en comunión con Dios. No nos servirá de nada abrir todas las puertas de la casa o darle vuelta a la cuadra con una maleta. Más bien, debemos de proponernos cosas que nos acercarán a Dios. 1.-Pasa tiempo a diario con Dios :No existe otra cosa más importante para nuestro crecimiento espiritual. La lectura bíblica es el pan que alimenta nuestra alma, y la oración es el agua que refresca nuestro espíritu. 2.- Confiesa tus faltas ante Dios: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.(1 Juan 1:8), 3.- Pon a Dios en primer lugar de tus finanzas Proverbios 3:9-10: Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. 4.- Lleva a alguien a los pies de Cristo: nuestra fe no se mantiene fresca si no la compartimos. Jesús ordenó a los que le conocían: Vayan y hagan discípulos de todas las naciones.

Aparte de estos consejos, ¿de qué manera deberíamos vivir según la Palabra de Dios?

Porque la gracia de Dios que trae salvación, se manifestó a todos los hombres, y nos enseña a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a vivir en este siglo sobria, justa y piadosamente. Tito 2:11,12

Como todos los años por estas fechas, muchas personas deciden hacer una lista de cosas que quieren ‘cambiar’ para el próximo año. Muchas de estos son compromisos para dejar de fumar, dejar de beber, manejar el dinero más sabiamente, y pasar más tiempo con su familia. En gran medida, la decisión de Año Nuevo más común es la de bajar de peso, junto con hacer más ejercicio y comer más saludablemente. Todos estos son buenos objetivos para cambiar. Pero tomemos en cuenta Filipenses 4:13 que nos dice, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” y Juan 15:5 declara: “Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada”… Si Dios es el centro de cada decisión o propósito de Año Nuevo, es entonces que tienes posibilidades de éxito, en función de tu compromiso con cada meta. Si es la voluntad de Dios para que algo sea cumplido, él te permitirá cumplir con ella. Si la resolución no es honrar a Dios y/o no está de acuerdo con la Palabra de Dios, no recibiremos la ayuda de Dios en el cumplimiento de la misma.

Proceder a tiempo es una característica de aquellos que triunfan en la vida, por otro lado la postergación hará que perdamos más de lo que pensemos. Disciplinarnos para actuar a tiempo es algo que no podemos dejar para mañana. En Brasil hay algunos puertos que no han sido dragados (limpiados de sedimentos)todavía, y aún embarcaciones pequeñas que transportan pescados al pueblo, no pueden entrar sino en el momento más alto de la marea. Los pescadores, por consiguiente, esperan el momento oportuno y, entonces, entran en el puerto y llevan su producto al mercado. Entre estos pescadores, el que demore un poco, al venir la marea baja ya no pueden entrar en el puerto, y teniéndose en cuenta el clima cálido del país, muy pronto se pudren los pescados. Los pescadores brasileños, por lo tanto, tienen que estar atentos a la hora que la marea sube, si no quieren perder sus pescados… De igual manera debemos obrar los creyentes en Dios en las demás circunstancias de la vida. Velar constantemente el momento oportuno de actuar, y aprovecharlo. El talento del tiempo es precioso. Cada día nos es dado en depósito y Dios nos llamará para rendir cuenta de nuestro uso de él.

¿Qué referente al uso del tiempo y de nuestra salud nos da la Palabra de Dios?

Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y libertinaje, no en contiendas y envidia. Romanos 13:13

Hace años un predicador se mudó para Houston, Texas. Poco después, se subió al autobús para ir al centro de la ciudad. Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado un dólar de más en el cambio. Mientras consideraba que hacer, pensó para sí mismo, “Ah, olvídalo, es solo un dólar ¿Quien se va a preocupar por tan poca cantidad?, de todas formas la compañía de autobús recibe mucho de las tarifas y no la echarán de menos. Acéptalo como un regalo de Dios.”Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle el dólar al conductor diciéndole, “Tome, usted me dio este dólar de más.” El conductor, con una sonrisa le respondió: Sé que eres el nuevo predicador del pueblo. He pensando regresar a la iglesia y quería ver que usted haría si yo le daba dinero de más”. Se bajó el predicador sacudido por dentro y dijo: “Oh Dios, por poco vendo a Tu Hijo por un dólar.” Nuestras vidas serán la única Biblia que algunos leerán, así que NO OLVIDES ser ejemplo en todo lo que haces.

Un jovencito ciego solía pedir limosnas en los escalones de un edificio. Cada día se le podía ver ahí, con su sombrero para recibir las monedas, y un cartel que decía: “Soy ciego. Por favor, una limosnita” Así transcurrían sus días, hasta que ocurrió un hecho interesante. Resulta que un hombre se le acercó y , después de colocar unas monedas en el sombrero, agarró el letrero y escribió unas palabras en la parte de atrás. Luego lo colocó de modo que la gente leyera el nuevo mensaje. Al poco rato el sombrero comenzó a llenarse de monedas con rapidez inusual. Al final de la tarde el hombre que había escrito el nuevo mensaje regresó para ver que tal iban las cosas. Entonces el ciego aprovechó para preguntarle- ¿qué hizo usted para que la gente me diera más dinero? Sencillamente cambié el letrero que usas para pedir ayuda. – ¿Y qué escribió?- Escribí: “Este es un hermoso día, pero yo no puedo verlo” ¡Qué interesante! Ambos letreros solicitaban ayuda. Pero había una “pequeña” diferencia: el segundo mensaje recordaba a la gente la gran bendición que significa poder ver. Y este hecho nos enseña una gran lección: Deberíamos ser más agradecidos a Dios por la gran cantidad de bendiciones que cada día nos da; bendiciones que disfrutamos como si tuviéramos todo el derecho del mundo a ellas. La gratitud que hay en nuestro corazón al comenzar un nuevo año debe de implementar en nosotros el deseo de no sólo quedarnos como estamos, sino de ser renovados por el poder de Dios, esa es la MAGNÍFICA RENOVACIÓN que hoy se nos ofrece a cada uno. Y te daré un ejemplo: Por razón del deterioro del cuerpo, la sangre debe renovarse constantemente por medio del alimento. Así debe ocurrir en nuestra vida espiritual. Diariamente se debe recibir, creer y obrar la Palabra. Cristo debe morar en nosotros, energizando el ser entero, renovando la sangre vital del alma.

¿Qué podría pasar con una persona que intenta caminar hacia adelante mientras mira hacia atrás? Pues, seguramente no avanzará mucho y , muy probablemente, también tropezará. Resulta curioso que esto es lo que muchos hacen en la vida: quieren avanzar, pero con la mirada puesta en el pasado… Al iniciar el año quiero compartirte la clave para el éxito: “Pon tu mano en la mano de Dios”, aférrate a la diestra del Todopoderoso, y recorre los 365 días del nuevo año confiando en que su dirección será para ti “mejor luz que un camino conocido”. Deja atrás los fracasos del año que terminó, tus desalientos y tus pesares. Si un amigo te dio la espalda, hay otros que estarán a tu lado para apoyarte. Si experimentaste un fracaso sentimental, Dios proveerá una pareja idónea para ti. Si no has tenido buena salud, con la bendición de Dios vas a mejorar. Si un proyecto que iniciaste no prosperó, ya habrá oportunidad de reiniciarlo o de emprender otro, para la gloria de Dios. Coloca, no solo tu mano, sino también tu vida en las manos de Dios. Él sabe cuidar lo que confías a su fiel cuidado.

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