“Cuando existe una mujer maltratada, la herida es de todos”
La violencia contra la mujer en la pareja es un problema de salud pública. Debe entenderse como una enfermedad crónica que impera en la sociedad. Existe desde tiempos inmemoriales y probablemente ningún país en el mundo es ajeno a este problema social. Merece atención urgente, tanto por los mismos implicados como por los profesionales, familiares y amigos que de una u otra manera se encuentran involucrados.
El maltrato a la esposa generalmente se oculta. La misma mujer tiende a aceptarlo con resignación, a justificarlo o minimizarlo. Muchas veces la misma sociedad no favorece su denuncia. Pocas soluciones se ha aportado para disminuir este grave mal. Las estadísticas son alarmantes en nuestro país, por ejemplo:
- La entidad federativa con mayor prevalencia de violencia de pareja a lo largo de la relación es el Estado de México, con 57.6% (INMUEJRES 2011).
- En México, 47% de las mujeres de quince años o más, sufrió algún incidente de violencia por parte de su pareja (esposo, exesposo, o novio) durante su última relación (ENDIREH, 2011).
- La entidad federativa con menor prevalencia es Chiapas, con 31.6% (INMUJERES 2011).
“En el maltrato a la mujer, se destaca el hecho de que la violencia sobre ella también se produce fuera del ambiente de la familia”.
A nivel mundial las cosas no son diferentes:
- América Latina es el continente más violento (Banco Mundial, 2001).
- El 70% de las mujeres experimentan maltrato en el transcurso de su vida (Majdalani, 2009).
- Las mujeres entre quince y cuarenta y cuatro años corren mayor riesgo de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes automovilísticos, guerra y malaria (Banco Mundial, 2001).
- Para el año 2020, el maltrato a la mujer será una de las primeras de las causas de enfermedad y muerte (OMS, 2002).
Por esta razón, desde 1996 la Organización Mundial de la Salud reconoció que la violencia es un problema de salud pública susceptible de estudio e intervención. La misma organización estima que alrededor de 1.5 millones de personas mueren al año por esta causa.
Definir el maltrato es una tarea complicada, ya que la violencia es un fenómeno extremadamente difuso y complejo, cuya definición no puede tener una exactitud conceptual, ya que es una cuestión apreciativa, influenciada por la cultura y sometida a una continua revisión en la medida que los valores y las normas sociales evolucionen. Sin embargo, puede afirmarse que la violencia se aprende y enseña. Las principales definiciones sobre violencia de género surgieron en 1979 durante la convención de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; en 1980, durante la conferencia mundial del decenio de las Naciones Unidas y la más reciente en 1993, con la Asamblea General de las Naciones Unidas, misma que aprobó la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer.
¿Qué es el maltrato?
Cualquier tipo de comportamiento violento ejercido sobre una mujer por parte de un hombre que tiene (o ha tenido) una relación íntima con ella, ya sea de tipo físico, sexual o psicológico. Esta última es una de las formas menos visible, porque se desarrolla en el ámbito privado de la familia.
En el maltrto a la mujer, se destaca el hecho de que en la violencia sobre ella se produce fuera del ambiente de la familia, tanto antes de su formación, durante el noviazgo, como y especialmente, una vez terminada la relación familiar tras la separación o el divorcio. El grupo de mujeres víctimas de maltrato presenta generalmente características comunes:
Características de la mujer maltradada
- Antecedentes de abuso físico durante la infancia.
- Bajo nivel educativo.
- Baja autoestima.
- Violencia entre sus padres.
- Exclusión social
- Bajo nive socioeconómico.
En la mayoría de las ocasiones, las víctimas no suelen manifestar o hablar de su situación.
Por su parte, el maltratador es alguien que tiene o ha tenido una relación afectiva de pareja con la víctima. Una de las características de estos hechos es que no existe algún dato específico o típico en la personalidad de los agresores, aunque sí pueden señalarse algunas características generales. Destaca el hecho de que el factor de riesgo más importante es haber sido testigo o víctima de violencia por parte de las padres durante la infancia o la adolescencia; coincude con lo que ha señalado la Asociación de Psicología de Estados Unidos respecto a la conducta violenta suele aprenderse a una edad temprana. Sin embargo, más de la mitad de los hombres que sufrieron esta exposición nunca se comportaron violentamente con sus parejas. Es necesario entonces que todos tengamos en cuenta características como las siguientes que contribuyeron a identificar a un posible agresor:
Características del agresor:
- Celo patológico
- Dificultad para expresar sus sentimientos.
- Control inadecuado de la ira.
- Haber estado expuesto a violencia entre sus padres.
- Alcoholismo
- Ser individuos con “ideas cerradas”.
- Justificarse al decir que las consecuencias de su violencia, no son tan grandes.
Surge entonces una pregunta importante: ¿Por qué existen mujeres que permanecen en el ciclo de maltrato? Las respuestas o explicaciones son variadas, sin embargo existe una teoría que consiste en tres fases:
- Etapa de construcción de la tensión: el maltratador manifiesta ataques verbales, amenzas, hostilidad progresiva y mayor vigilancia de la víctima.
- Fase de violencia: hay estallidos de maltrato o agresión, que ocurren precipitadamente por un acontecimiento o sin previo aviso, después del aumento de la tensión durante días o meses.
- Fase de la luna de miel: el agresor se deshace en disculpas y promete que nunca más volverá a hacer daño a la víctima. Se convierte en el hombre del cual ella se enamoró, la llena de regalos y manifiesta conductas románticas, lo cual puede llevar a las mujer a creer que el maltrato fue por su responsabilidad. Esta fase puede durar días e incluso meses. Se consideran que esa tercera fase, es la razón por la cual muchas mujeres permanecieron en dicho ciclo de maltrato, ya que el agresor, en su intento de pedir disculpas, es detallista y genera momentos románticos que hacen pensar a la mujer que su pareja cambiará, que el proceso desaparecerá y el hombre maravilloso que un día conoció regresará, sin darse cuenta de que es un círculo vicioso del que difícilmente podrá salir sin ayuda profesional. De ahí que, las consecuencias para las mujeres víctimas de maltrato son extraordinariamente peligrosas comenzando por la más crítica, que es la muerte; dichas consecuencias se pueden resumir en tres ámbitos: físico, piscológico y social.
Físico 58%
- Empujones
- Bojetadas
- Puñetazos
- Patadas
- Quemaduras e incluso la muerte
Sexual 8%
- Conductas sexuales, practicadas en contra de la voluntad de la mujer
- Abuso sexual
- Mutilación de los órganos genitales
- Mayores probabilidades de contraer sida
Psicológico 98%
- Transtornos de ansiedad
- Depresión
- Transtorno por estrés postraumático
- Baja autoestima
¿Cómo podemos ayudar a que la mujer reconozca que es víctima de maltrato?
Cuando sospechamos la existencia de maltrato, debmos buscar que alguien en quien ella confíe le haga preguntas como las siguientes: La persona que usted ama….
- ¿La persigue todo el tiempo?
- ¿La acusa constantemente de serle infiel?
- ¿Se opne a que se relacione con su familia y sus amistades?
- ¿Le prohíbe trabajar o ir a la escuela?
- ¿La critica por pequeñas cosas?
- ¿Se enoja fácilmente después de beber alcohol o consumir drogas?
- ¿Controla todo el dinero y la obliga a darle un detalle minucioso de lo que gasta?
- ¿La humilla delante de las personas?
- ¿La olbiga a tener relaciones sexuales en contra su propia voluntad?
- ¿Destruye cosas u objetos de valor sentimental?
- ¿La golpea, abofetea, patea o muerde, o a los niños?
- ¿Utiliza o amenaza con usar alguna arma?
- ¿Amenaza con hacerle daño, o a los niños?
“Antes de cualquier acción y de tomar decisiones trascendentes, es recomendable que ella esté en un proceso de recuperación personal, para poder tomar decisiones sobre aspectos concretos de su futuro y tenga una estrategia preparada para empezar a cambiar su situación”.
Hay otros factores que contribuyen a que la mujer salga de esta situación, como la comunicación, el respeto en la pareja misma y el apoyo de asociaciones, familiares y amigos. En la mayoría de las ocasiones, las víctimas no suelen manifestar o hablar de su situación espontáneamente y les resulta difícil identificar estas situaciones cuando el resultado no son las lesiones físicas. Sin embargo 80% de ellas afirma que sería importante que algún profesional las interrogara. Contrario a la creencia popular, la mayoría de las mujeres estan dispuestas a revelar el maltrato cuando se les pregunta en forma directa y no valorativa. Por eso hago a usted la siguiente pregunta: ¿Cuánto tiempo más serguirá callada? La respuesta está en sus propias manos.


