Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien tú has enviado. Juan 17:3
En este nuevo año, y específicamente en este mes de enero iniciaremos una aventura donde consideraremos cómo conocer a Dios, y la forma de llegar a ser hombres y mujeres totalmente comprometidos con Dios. El autor A.W.Tozer escribió que saber quién es Dios y conocerlo, constituye el desafío más importante de cada persona. “Nuestro fracaso al no conocer a Dios nos ha acarreado serios problemas. Lo que nos viene a la mente cuando pensamos en Dios, es quizá el asunto más importante”. Hay una parábola en el Nuevo Testamento que corrobora el hecho de que conocer a Dios no es cualquier cosa, lo es todo. En la parábola de las 10 vírgenes. Todas ellas estaban listas para ir a la fiesta de bodas, pero solo las cinco vírgenes prudentes tenían aceite extra en sus lámparas. ¿Cuál es el desenlace de esta historia? ¿Y qué nos enseña acerca de la importancia de conocer a Dios?
Y las vírgenes insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan. Pero las prudentes respondieron: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que lo venden, y comprad. Y mientras fueron a comprar, llegó el novio, y las que estaban preparadas, entraron con él a la boda. Y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, y dijeron: ¡Señor, señor, ábrenos! Pero él respondió: Os aseguro que no os conozco. Mateo 25:7-12
Jesús establece en la parábola de las 10 vírgenes que el hecho de conocer a Dios es vital. No es cualquier cosa, es todo. Ciertamente hay una diferencia entre saber algo de Dios y conocer a Dios personalmente. Algunos de los peores enemigos de Dios en el universo, uno de ellos es Satanás, lo conoce todo acerca de Dios. Pero nuestro gran desafío, es conocer al mismo Dios. ¿Dónde podemos conocer a Dios?
Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra al otro día, y una noche a la otra noche declara sabiduría. Aunque no se escuchan palabras, ni se oye su voz, por toda la tierra sale su pregón. Salmo 19:1-4
La mejor manera de conocer a Dios es indagar antes que nada en cuanto a él. ¿Qué carácter tiene? ¿Cómo es él? ¿Cuáles son sus actitudes e intenciones hacia nosotros? Informarnos sobre él es uno de los mejores métodos para llegar a conocerlo. Funciona igualmente respecto a nuestras amistades, conocidos, y todas nuestras relaciones personales. Por lo tanto, conocer a Dios es la decisión más importante de nuestra vida. Es lógico pensar que nuestro Enemigo utilizará todas sus fuerzas para evitar que eso ocurra. El diablo hará todo lo posible para mantenernos alejados del conocimiento de Dios. Se esforzará por desviarnos en cualquier forma posible. ¿Asistes regularmente a una iglesia cada semana? No hay problema, dice el diablo, lo que importa es que no llegues a conocer a Dios realmente. ¿Obedeces los Diez Mandamientos ¿Eres un buen ciudadano(a)? No hay problema, dice nuestro enemigo, mientras no conozcas a Dios. El diablo intentará cualquier cosa, sugerirá cualquier cosa, promocionará cualquier cosa que te mantenga alejado de la posibilidad de entrar en una relación de conocimiento y amor a Dios. La primera lección que debe enseñarse… es la lección de la dependencia de Dios… Como la flor del campo tiene su raíz en el suelo, y debe recibir aire, rocío, lluvia y luz del sol, así debemos recibir de Dios lo que debe sostener la vida del alma. Al iniciar el año, ¿cuál es la invitación que nos da la Biblia en cuanto a nuestras decisiones más importantes?
Y si os parece mal servir al Señor, entonces elegid hoy a quien servir; o a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses amorreos en cuya tierra habitáis; que yo y mi casa serviremos al Señor. Josué 24:15
¿Cómo te sentirías si hubieras pasado toda tu vida entregado a un sistema y al final ves cómo el movimiento se desmorona y cae ante tus ojos? Esta fue la experiencia de cientos de miles de entusiastas comunistas. Un misionero y su esposa realizaron varios viajes a la antigua Unión Soviética. Se reunió personalmente con muchos entristecidos ancianos, que habían hecho del comunismo el centro de sus vidas. Lo habían dado todo; 70 años e devoción a la causa se habían convertido en una farsa vacía. Lo que ellos pensaron que era bueno no solo había demostrado que no lo era, sino que se convirtió en su peor pesadilla…C.S Lewis escribió: “¿Qué sucedería si te pasaras la vida luchando por conocer a Dios, y al final, Dios no es precisamente lo que nosotros llamamos bueno?” Obviamente, el cristianismo está edificado sobre la premisa, la convicción, de que Dios es innegablemente bueno. ¡Dios es bueno! ¡Conocerlo es bueno! La búsqueda de la vida termina bien, no en desastre, Conocer a Dios trae satisfacción, nunca desilusión. Ese es el fundamento del cristianismo, todos aquellos que nos consideramos hijos de Dios hemos basado nuestras vidas, nuestra existencia, en la creencia de que Dios es bueno. Y una pregunta recurrente en nuestro estudio es ésta: ¿Cómo logramos conocer a Dios? ¿Cuáles son las formas en que podemos verlo?. Una es la naturaleza- ¿Qué diremos acerca de las relaciones humanas? ¿Nos muestran ellas el amor de Dios?
¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, para no compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ella se olvide, yo nunca te olvidaré. En la palma de mis manos te llevo esculpida, tus murallas están siempre ante mí. Isaías 49:15-16
El libro de la naturaleza, el retrato de las relaciones humanas y aun la lectura superficial de los sesenta y seis libros de la Biblia, son partes de un mosaico incompleto. Sí, vemos viñetas de Dios. Una pista aquí y una referencia allá, y otro más a la vuelta de la esquina. Pero solamente hay un lugar donde podemos obtener una visión completa de Dios. Hay una sola fuente, una vista panorámica, una representación que nos muestra toda la verdad sobre Dios. ¿Cuál es esa fuente?
Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús respondió: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo me dices: Muéstranos al Padre? Juan 14: 8-9
La naturaleza no es una representación perfecta de Dios. El amor humano y las relaciones familiares tampoco nos proporcionan una imagen perfecta de Dios. Únicamente mediante Jesucristo es que Dios nos muestra su mejor representación. Jesús es la plena revelación de la bondad de Dios. Eso significa: 1.- Si deseamos saber más de Dios y conocerlo al mismo tiempo, lo mejor que podemos hacer es familiarizarnos con Jesús. Debemos pasar algún tiempo cada día, los 365 días del año tratando de conocer a Jesús. Si conocemos a Jesús también conoceremos a Dios. 2.- Nunca hemos de quejarnos de Dios: ¿Por qué no te revelas tú mismo? ¡Muéstrate a nosotros! ¡Proporciónanos un cuadro más exacto! Amigos, mediante el don de Jesucristo, Dios nos ha enviado su mejor retrato. No existe otro mejor.
A Dios nadie lo vio jamás. El Hijo único, que es Dios, que está en el seno del Padre, él lo dio a conocer. Juan 1:18
Conocer a Dios no es cualquier cosa, lo es todo. . En la representación del famoso cuadro de Miguel Ángel, La creación de Adán. Dios se ve como un hombre de larga barba, alcanzando con su dedo al recién creado Adán. ¿Es así Dios? Sabemos que para conocer a Dios tenemos que dedicar un tiempo apropiado para contemplar la mejor imagen, el mejor cuadro de Dios: a nuestro Salvador Jesús. Tu y yo cada día tomamos decisiones importantes. La vida es difícil porque nos obliga a efectuar decisiones esenciales, a veces sin darnos tiempo para meditar. Lo que tememos de las decisiones es la responsabilidad que implica: nosotros, y nadie más que nosotros, seremos responsables por los resultados de nuestras decisiones. Por eso mucha gente teme tomar decisiones y deja que otros lo hagan por ellos. Pero hay resoluciones que nosotros, y solo nosotros, debemos efectuar. El punto es que algunas de esas decisiones son de vida o de muerte. Otras son de consecuencias eternas. La decisión de realmente conocer a Dios es una decisión vital. Es nuestra oración que hoy seas convencido por el Espíritu Santo para que puedas conocer mejor a tu Padre celestial.
Numerosos hechos en el mundo que nos rodea muestran una imagen de Dios: una noche estrellada, las olas del mar, los bellos paisajes, por ejemplo del Gran Cañón de Colorado, las cataratas del Niágara, un espléndido atardecer junto al mar. Puede ser incluso una noche tranquila de verano en el patio trasero de tu casa. Basta mirar el cielo a simple vista para que uno se impresione con la sensación de la gloria de Dios. ¡Cuánto mayor es esa revelación cuando se estudian los cielos a través de los modernos y potentísimos telescopios. Te invito a estudiar el Salmo 19 ya que éste pensamiento es una meditación de agradecimiento acerca de la revelación que Dios hace de sí mismo en el mundo natural y en su ley.
Agustín afirma que cada uno de nosotros tiene un espacio vacío reservado para Dios en su interior. Tu puedes intentar llenarlo de mil formas, de otras maneras. Puedes colmarlo de pequeños y frágiles juguetes, pero jamás se satisfará. Nada, excepto Dios, puede satisfacerlo plenamente. Inventar toda clase de felicidad sin Dios, separados de él se ha acercado mucho a todo lo que llamamos historia humana: dinero, pobreza, ambición, guerra, castas sociales, imperios, esclavitud, la larga y terrible historia del hombre que trata de encontrar algo más y no a Dios, algo que lo haga feliz. Ahora bien, ¿por qué lo anterior nunca ha funcionado?: La razón por la cual este intento nunca podrá tener éxito es la siguiente: Dios nos hizo y Dios es el combustible para el cual nuestros espíritus fueron diseñados y el alimento con que nuestro espíritu debe ser alimentado. Recuerda: no hay felicidad verdadera si Dios no es el centro de tu corazón.


