Muchos parecen pensar que tienen el derecho de tratar a sus cuerpos como les parece, pero olvidan que sus cuerpos no les pertenecen. El Creador, que los formó, tiene derechos sobre ellos que no se pueden ignorar impunemente. Cada transgresión innecesaria de las leyes que Dios ha establecido para nuestros cuerpos, constituye virtualmente una violación de la ley de Dios, y a la vista del Cielo es un pecado tan grande como el quebrantamiento de los Diez Mandamientos. La ignorancia de este importantísimo tema es un pecado. La luz brilla sobre nosotros actualmente, y si no la apreciamos ni actuamos inteligentemente con respecto a estas cosas, quedaremos sin excusa, porque el entenderlas es nuestro más elevado interés terrenal. – {CSI 40.1}
Los 5 venenos blancos
- Azúcar refinada
En su proceso se utiliza cal viva y se le a
ñade dióxido de carbono para finalmente ser tratada con sulfato de calcio y ácido sulfúrico. El producto final está exento de vitaminas, minerales, proteínas, enzimas, grasas y fibra, por lo que no tiene ningún aporte nutricional para el cuerpo humano.
Cuando consumimos azúcar el sistema inmunológico se debilita durante 6 horas, lo que nos hace más vulnerables a los gérmenes, virus y bacterias nocivas. En grandes cantidades, el azúcar es el origen de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la arteroesclerosis, obesidad o cáncer, entre otras patologías.
Sustituir con frutas, piloncillo y azúcar mascabada, en cantidades moderadas.
- Harina refinada
La harina refinada producida es almidón puro prácticamente, por lo que tan solo contiene una pequeña porción de los nutrientes del grano original. Además, los tratamientos químicos para conseguir su color blanco dejan en el producto final un compuesto químico que es el aloxano, un veneno utilizado en la investigación médica para producir diabetes en los ratones de laboratorio. Cuando más fina y blanca es la harina menos fibra, minerales y vitaminas contiene.
Su ingesta es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades como caries, cáncer, colesterol y diabetes
Eliminar de nuestra dieta panes y harinas blancas y sustituir con los de granos integrales, de centeno, de avena, etc.
En su proceso, se somete al grano integral a un proceso de refinado por el cual se retira la capa exterior y el germen, por tanto lo que queda es el endospermo, que consiste principalmente en almidón.
Su ingesta excesiva es un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes.
Sustituir con arroz integral.
- Leche de vaca
En su proceso se destruyen las bacterias beneficiosas junto con las nocivas para nuestra salud, además de las enzimas esenciales para la absorción de nutrientes. La pasteurización destruye también la fosfatasa, necesaria para la absorción del calcio.
Su ingesta es un factor de riesgo para el desarrollo de alergias en los niños, además de ser rica en grasas saturadas y colesterol. De hecho, algunos estudios la relacionan con la diabetes y la osteoporosis, porque no permite que los huesos absorban el calcio.
Sustituir con leches vegetales.
- Sal de mesa refinada
Al ser procesada, nos queda solo Cloruro de Sódico.
Su ingesta es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, así como también recientes estudios han determinado que su consumo podría estar detrás del desarrollo de determinadas patologías autoinmunitarias.
Sustituir con sal de mar, ya que equilibra y nutre nuestro cuerpo con los minerales esenciales.
- Glutamato Monosódico (GMS)
Según estudios realizados a ratas de laboratorio, lo que hace el GMS es despertar un hambre ansiosa, hasta el punto de que incrementa la voracidad en un 40% al impedir el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito. También ha sido denominado como una forma de excito-toxina, es decir, un producto químico que excita a las neuronas, haciendo que se disparen rápidamente, y que después mueran de forma repentina y sin previo aviso.
Efectos secundarios del consumo del GMS
Su consumo podría estar relacionado, entre otras enfermedades, con: obesidad, enfermedades cardíacas, arterosclerosis, hipertensión, cáncer, demencia, depresión, ansiedad, hiperglicemia, desórdenes del comportamiento, del aprendizaje y de la memoria.
Productos que contienen GMS
Los productos que contienen las mayores dosis de glutamato monosódico son: frituras de maíz, papas fritas, botanas, sopas, aderezos, carnes a la parrilla, carnes ahumadas, embutidos,condimentos, especias preparadas, consomés concentrados y salsas.
EL GMS es comercializado por la industria alimentaria como un potenciador del sabor, debido a que equilibra, combina y resalta el carácter de otros sabores, teniendo como único objetivo facilitar un mayor consumo del producto al que se añade.
Jarabe de Maíz de Alta Fructosa
Básicamente, el Jarabe de Maiz de Alta Fructosa (JMAF) o High-Fructose Corn Syrup es un endulzante alto en calorías, creado mediante un proceso enzimático de jarabe de glucosa que se obtiene a partir del maíz.
Su importancia radica a que en la industria alimenticia actual se ha reemplazado en muchísimos alimentos el azúcar por el jarabe de maíz de alta fructosa
El JMAF es diferente al azúcar en su estructura molecular, y pese a que afecta al cuerpo de manera distinta, el aumento de la obesidad global está correlacionado con el aumento del uso del JMAF en nuestra dieta. Esto se da porque la fructosa y glucosa en el JMAF están separadas, lo que permite que la fructosa vaya directamente al hígado y se convierta en grasa
Aumenta el riesgo de hipertensión, que puede provocar todo tipo de problemas de salud aumentando el riesgo de infarto, cardiopatías, derrame cerebral, etc.
Muchos alimentos comunes fabricados con jarabe de maíz de alta fructosa pueden contener mercurio.
Tiene un índice glucémico altísimo, elevando en forma inmediata el nível de azucar en sangre y generando antojos constantemente, por lo cual es acusado como un gran generador de la obesidad mundial.
El problema es que se encuentra presente en casi todos los alimentos y bebidas que tienen endulzantes calóricos agregados. Gaseosas, jugos artificiales, jugos de frutas endulzados artificialmente, confituras, postres, yogurts saborizados, y en la gran mayoría de productos horneados y panificados, como así también en mermeladas y jaleas.





