“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la comida ni con el vino del rey. Por eso pidió al jefe de los eunucos permiso para no contaminarse… (Entonces Daniel) dijo al guarda: Prueba, te ruego, a tus siervos durante diez días. Danos legumbres a comer y agua a beber. Después compara nuestro rostro con el de jóvenes que comen la comida del rey. Y según veas, haz después con tus siervos…Al cabo de los diez días el rostro de ellos se veía mejor y más nutrido que el de los otros jóvenes que comían de la comida del rey. Desde entonces el guarda tomaba la ración y el vino de ellos, y les daba legumbres” Daniel 1:8,12-13,15-16
Introducción
Se calcula que el 80 por ciento de las enfermedades tienen que ver con una mala alimentación o desnutrición. Actualmente, en países en vías de desarrollo entre el 70 y 80 por ciento de las personas enferman por dichas causas, mientras que en naciones desarrolladas el porcentaje es prácticamente 50% por ciento. Desde hace 6 años, y luego de la advertencia emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), México se mantiene en la primera posición nacional en obesidad, con un promedio del 70 por ciento de la población. A ello, se le suma que el país se ubica en la segunda posición mundial en consumo de refrescos embotellados, predominando el de cola o negro. Desgraciadamente estas estadísticas son un reflejo de lo que pasa en muchos países más.
Nuestras decisiones
El efecto de nuestras decisiones en cuanto qué comer, y en qué cantidades comer y beber, tiene una incidencia directa sobre nuestro cuerpo y el funcionamiento que se espera de él. Es necesario tomar en cuenta la importancia de hacer cambios en nuestra alimentación, nuestro tipo de bebidas, y estilo de vida en general. La Biblia tiene un mensaje que si lo hubiera seguido la humanidad, no habría tantas enfermedades en nuestro medio ni tampoco habría tanta gente discapacitada.
De acuerdo a la historia de Daniel, ¿cómo podemos iniciar un estilo de vida que le agrade a Dios? ¿Cómo podemos fomentar la buena salud?
“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la comida ni con el vino del rey. Por eso pidió al jefe de los eunucos permiso para no contaminarse” Daniel 1:8,9
Ilustración
Tamy había recibido durante varias semanas la recomendación sabia de su mamá de que tenía que controlar las cantidades de golosinas que ingería. Le fascinaban los pasteles y al comenzar a comerlos no podía parar de comer. Las palabras que repiqueteaban en su mente eran estas “ Tamy, Dios espera que tengas autodisciplina”. Pensando que su mamá exageraba, que sólo lo decía por “molestarla” ignoró los múltiples consejos. Una tarde, cuando tomó los últimos pantalones de la secadora que creía que le quedaban antes de salir con sus amigos, los acomodó y se dio cuenta que esos pantalones no se aflojaban y lo peor no le cerraban en lo absoluto…En algunos sitios Web hay una campaña muy novedosa que dice: “Toma tus pantalones para un día de caminata”. La gente se reúne para salir a pasear en medio de la naturaleza y de todo lo que Dios ha creado. Así que si tus pantalones te quedan apretados ¡paséalos!. ¿Tienes algún hábito que te controle? ¿Qué dice Dios acerca del autocontrol? ¿Nos aconseja que no hagamos ciertas cosas solo para hacernos daños o porque nos ama?
Temperancia
Un estricto acatamiento a las exigencias de la Biblia será una bendición para el cuerpo y todo el ser. El fruto del Espíritu no es solamente amor, gozo y paz; también es temperancia. El significado de la palabra Temperancia es el uso moderado de todo cuanto sea bueno y la abstención completa de todo cuanto sea perjudicial. Por ser templos del Espíritu Santo tenemos el desafío de no contaminar nuestros cuerpos. Las enfermedades que causan más muertes en todo el mundo están directamente relacionadas con una alimentación desequilibrada, excesivamente grasa y con demasiada sal, azúcar , así también como altos niveles de conservadores.. Aparte de una dieta inadecuada, la falta de ejercicio está vinculada a enfermedades crónico degenerativas. Estamos hablando de enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión etc…Los buenos hábitos físicos contribuyen a la superioridad mental. El poder intelectual, el vigor físico y las expectativas de vida dependen de leyes inmutables. La naturaleza creada por Dios no interfiere para preservar al ser humano de las consecuencias resultantes de la violación de sus exigencias. El que lucha por la victoria debe ser temperante en todo.
En el caso de Daniel en la corte de Babilonia¿Por qué pidió el cambio de régimen alimenticio? ¿Qué tenía de dañino o perjudicial la comida del rey de Babilonia?
“(Daniel dijo) Prueba, te ruego a tus siervos durante diez días. Danos legumbres a comer y agua a beber”. Daniel 1: 12
¿Por qué la salud debería ser importante para todos?
Arnold Schwarzenegger, famoso fisicoculturista, actor y ex gobernador de California, dijo una vez: “Manténganse alejados de la comida chatarra, levántense del sofá, apaguen el televisor y salgan a hacer un poco de ejercicio. Desperdiciar el cuerpo es algo terrible”. Este tipo de consejos es muy importante y todas las personas enfermas o no enfermas deberían de seguir. Pero el cuidado de nuestro cuerpo no sólo tiene que ver con la conservación de la salud, sino con la adoración correcta, es por eso que los hijos de Dios debemos comer alimentos sencillos tales como frutas, nueces, granos y verduras. Científicos han demostrado en recientes investigaciones que el exceso de grasa corporal en nuestra dieta está matando anualmente a más estadounidenses que todas las guerras en el siglo XX. ¿Por qué la salud debería ser importante para todos?- Mira lo que dice 3 Juan 2
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”
La Palabra de Dios abunda en principios generales para la formación de hábitos. Una vez formado, el hábito es como una red de hierro. Tu intentarás luchar desesperadamente contra él, pero no podrás romperlo. La única conducta segura consiste en edificar para el tiempo y la eternidad.
¿Qué hábitos de mala salud tienes, y cómo podrías cambiarlos? Si ya los identificaste. Haz iniciado con el primer gran paso, pero te invitamos a que no te quedes ahí, sino que tomes en cuenta que Daniel, Ananías, Misael y Azarías, pasaron la prueba al mejorar su alimentación porque:
1.- Tenían la voluntad de hacer lo recto y apartarse del mal. La victoria es posible sólo por el correcto ejercicio de la voluntad.
2.- Su dependencia del poder de Dios. Aunque valoraban las aptitudes humanas y reconocían la necesidad del esfuerzo humano, sabían que estas cosas por sí mismas no les garantizarían el éxito. Reconocían que además de esto debe haber una humilde dependencia y completa confianza en el poder de Dios.
3.- Se negaron a dañar su naturaleza espiritual y moral mediante la complacencia del apetito. Se daban cuenta de que el dejar de lado los principios una sola vez habría debilitado su sentido del bien y del mal, lo que a su vez probablemente los habría llevado a otros malos actos y finalmente a la rebelión completa
4.- Su consecuente vida de oración. Daniel y sus jóvenes compañeros se daban cuenta de que la oración era una necesidad, en especial por la atmósfera de mal que continuamente los rodeaba.
¿Cuál fue el resultado de las sabias decisiones de Daniel y sus amigos?
“En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey los consultó, los encontró diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino”. Daniel 1:20
Sabiduría superior
Cualquier pensamiento o acción repetida construye pequeños surcos o caminos en el cerebro; al igual que al caminar en el mismo lugar en un jardín se marcará un camino en el césped. La reiteración de una misma acción durante tres semanas formará un nuevo hábito. La sabiduría superior de Daniel y de sus compañeros no fue el resultado del azar o del destino, ni aun de un milagro, como generalmente se entiende esa palabra. Los jóvenes se aplicaron diligentemente y concienzudamente a sus estudios, formaron buenos hábitos y Dios bendijo sus esfuerzos. El verdadero éxito en cualquier empresa está asegurado cuando se combinan el esfuerzo divino y el humano. El esfuerzo humano solo de nada vale; de la misma manera el poder divino no hace innecesaria la cooperación humana. La salud puede ser lograda mediante hábitos de vida apropiados, y puede esperarse, inclusive, que rinda interés. Pero este capital, más precioso que cualquier cuenta bancaria, puede ser sacrificado por el descuido en nuestros hábitos en el comer y el beber. Hay que dejar a un lado las complacencias preferidas; la autocomplacencia malsana debe ser vencida.
El secreto del éxito al hacer cambios
En un paseo que daban un abuelo y su nieta llamada Carla, vieron como una bandada de gansos rodeó el estanque cercano y fueron aterrizando. ¿Sabías que los gansos pueden volar más lejos que las águilas?- Comento el abuelo, y se inclinó hacia adelante-. Los gansos tienen un secreto. ¿Cuál es?- preguntó Carla. – Cuando los gansos emigran, vuelan en grupos. ¿Viste que uno va a la punta de la V? Su cuello estirado es como una lanza que corta el aire, y eso provoca un viento ascendente que levanta a los pájaros que están detrás. Todos los demás no tienen que aletear tan intensamente, porque están volando sobre una corriente. Se apoyan en la fuerza de cada uno…Igualmente cuando nosotros queremos hacer cambios en nuestros hábitos, mejorar nuestra salud, salir de nuestras enfermedades, todo esto es posible con la ayuda constante de Dios. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15: 5. La raíz del árbol cumple un doble propósito. Fija la planta a la tierra y al mismo tiempo extrae el alimento necesario. Así sucede con el cristiano. Cuando su unión, la cepa, con Cristo es completa, cuando se alimenta en él, recibe corrientes de fortaleza espiritual. ¿Podrán marchitarse las hojas de una planta tal? ¡Jamás!
Evitar la enfermedad
Un muchacho llamado Pablo se enfermó severamente. El doctor tuvo que ir a visitarle a su casa para averiguar lo que sucedía con la salud quebrantada del pobre adolescente. Después de examinarlo el doctor le dijo a la mamá el problema: Pablo me dijo acerca de una apuesta que aceptó durante la clase de ciencias esta semana. Aparentemente, uno de sus compañeros lo retó a beber del agua encharcada de un estanque que la maestra había llevado para examinar en el microscopio. Pablo aceptó el reto y el resultado fue una gastroenteritis severa por la ingesta de los parásitos que había en el agua. Unas horas más tarde, el cuadro empeoró, y mientras la madre conducía a Pablo a la sala de atención de emergencias de su ciudad, le preguntó cuánto dinero había ganado por beber de esa agua -Siete dólares- murmuró Pablo. La mamá sacudió su cabeza. Todo este dolor, sufrimiento y gastos !por algo que podía haberse evitado! Se ahorraría mucho sufrimiento si todos contribuyéramos para evitar la enfermedad, obedeciendo estrictamente las leyes de la salud. Se deben observar escrupulosamente los principios de higiene. Hay familias que se han enfermado y han muerto algunos de sus miembros; y los sobrevivientes han murmurado contra su Hacedor por causa de sus aflicciones, sin darse cuenta que ellos mismos habían sido los responsables de sus enfermedades y muertes a causa de sus propios descuidos.
Conclusión:
No podemos tener una correcta comprensión del tema de la temperancia hasta que lo consideramos desde el punto de vista bíblico. Y en ninguna parte encontraremos una ilustración más abarcante y eficaz de la verdadera temperancia y de sus consiguientes bendiciones que la que proporciona la historia del profeta Daniel y sus compañeros en la corte de Babilonia…La historia de Daniel y sus jóvenes compañeros ha sido registrada en las páginas de la Palabra inspirada para beneficio de los jóvenes de todas las épocas posteriores. Mediante la crónica de su fidelidad a los principios de la temperancia, Dios habla hoy a los jóvenes de ambos sexos, mandándoles que reúnan los preciosos rayos de luz que él les ha dado en cuanto al asunto de la temperancia cristiana y se coloquen en la debida relación para con las leyes de la salud. La vida de Daniel es una ilustración inspirada de lo que constituye un carácter santificado. Presenta una lección para todos, y especialmente para los jóvenes. El cumplimiento estricto de los requerimientos de Dios es benéfico para la salud del cuerpo y la mente. A fin de alcanzar las más altas condiciones morales e intelectuales, es necesario buscar sabiduría y fuerza de Dios, y observar la estricta temperancia en todos los hábitos de la vida.


