EL SÁBADO – DÍA 28

PermanezcanEnMiHoyDia28

Un día para no olvidar
El Creador deja un regalo especial para sus hijos cada semana. Desenvuélvelo.

La conclusión de un predio o de una casa es el resultado de un gran esfuerzo. Se requirió de muchas reuniones, encuentros, ajustes, discusiones para que, finalmente, se llevase la obra a término. Es salir de Io imaginado para ir a Io real, de la planificación a Io concreto. Nada mejor que conmemorar esa victoria con una gran fiesta de inauguración.

Dios también planificó detalladamente cómo haría el mundo. Fue realizada una gran reunión de planificación, con muchos planes e ideas. En cada uno de los seis días, Dios creó algo para alegrar la vida del ser humano, todo planificado en detalles y minuciosamente. Y en el sexto día, después de haber concluido todo, Dios creó al hombre. Solo después de eso, entonces, sí, Dios creó el sábado y descansó.

Pero ¿Por qué Dios creó el sábado inmediatamente después de haber creado a Adán y a Eva? Recuerda que ninguno de los dos estaba cansado, pues eran recién creados. En realidad, esa era la fiesta de conmemoración del proyecto concluido, la celebración de un gran acontecimiento, un festejo inolvidable.

Es por eso que el sábado es un recuerdo de Ia Creación. Es para recordar que, en un determinado momento en el pasado, Alguien pensó en el mundo y después de muchos planes y trabajo, Ia obra fue concluida. Adán y Eva tuvieron que ser informados por Dios sobre los seis días pasados, pero el día sábado fue diferente. Estaban presentes y Io vieron con sus propios ojos. Jamás podrían olvidarlo. Ese día les ayudaría a recordar que el Dios que había creado todas las cosas, debía ser adorado. Por eso la Biblia dice: “Acuérdate del sábado, para consagrarlo” (Éxo. 20:8).

Bueno sería si todo hubiese quedado como Dios lo había creado. Pero cuando el pecado llegó a este mundo, el enemigo de Dios atacó directamente el sábado. Usó a los mismos cristianos para cambiar el día de reposo del sábado al domingo. Con el pasar de los años, la mayoría de las personas se olvidó del verdadero día de descanso y, como consecuencia del Dios creador del cielo y de la tierra.

Pero Dios tiene un pueblo que mantiene como su remanente, para recordar que él no cambia y que mantiene Ia bendición del sábado para el bien del ser humano. El encuentro ininterrumpido cada sábado con el Creador produce un poder renovador en Ia vida, que trae paz y salud. Cada semana, él les da ese regalo a aquellos que Io honran como Creador.

¡Qué privilegio! Recibir permanentemente ese regalo del Padre. Y, ¿sabes qué es Io mejor en ese regalo? Es que después de seis días siempre viene un nuevo sábado, y eso suena como si Dios dijese: ”Hijo, no importa Io que tú hiciste o por dónde anduviste. Si, en este sábado, tú te encuentras conmigo, entonces te perdonaré, te bendeciré y te salvaré”. Fue él mismo quien dijo: ’”Si dejas de profanar el sábado, y no haces negocios en mi día santo si llamas al sábado “delicia”, y al día santo del Señor, “honorable”, si te abstienes de profanarlo, y Io honras no haciendo negocios ni profiriendo palabras inútiles, entonces hallarás tu gozo en el Señor; sobre las cumbres de la tierra te haré cabalgar, y haré que te deleites en la herencia de tu padre Jacob’. EI Señor mismo Io ha dicho” (lsa. 58:13-14).

Después de un sábado así tú tendrás una vida diferente. Y, entonces, ese día se transformará, cada semana, en un día inolvidable. No pierdas tiempo abre ya ese regalo.

Para reflexionar
¿De qué forma Ia observancia del sábado, como un día consagrado a la adoración al Dios creador de los cielos y la tierra, te ayuda en tu vida espiritual? ¿Tu familia también es beneficiada por el cumplimiento de esta enseñanza de Cristo? ¿Tus vecinos y amigos también? Piensa y ora sobre esto durante las próximas 24 horas.

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